Mario Vega estrena en el Teatro Pérez Galdós ‘Sobremesa’, una obra que convierte una cena familiar en el escenario de una batalla de silencios, secretos y memorias enfrentadas

‘Sobremesa’ es el noveno espectáculo impulsado en el marco del proyecto escénico ‘Laboratorio Galdós Internacional’, un gran proyecto teatral basado en la investigación escénica y la participación ciudadana

Una mesa, cuatro personajes y una cena de Nochebuena. Sobre esos elementos aparentemente cotidianos se sostiene ‘Sobremesa’, la nueva producción del Teatro Pérez Galdós y unahoramenos que se estrena los próximos 26 y 27 de junio bajo la dirección de Mario Vega. Pero detrás de esa apariencia doméstica se esconde una historia donde afloran heridas familiares, traiciones morales y verdades ocultas capaces de derrumbar una vida entera. Es ahí donde reside el principal atractivo del proyecto para el director grancanario, “Me interesaba muchísimo cómo una guerra puede estar metida dentro de una casa.  Hemos trabajado muchas veces con grandes contextos históricos o conflictos colectivos, pero aquí todo ocurre alrededor de una mesa y, sin embargo, ahí dentro hay una bomba”.

La obra, escrita por las dramaturgas Irma Correa, Gemma Quintana y Ruth Sánchez, sitúa su acción en la Nochebuena de 2001. Mientras España se prepara para recibir el euro y el impacto de los atentados del 11 de septiembre sigue ocupando los informativos, una familia intenta mantener la normalidad durante su tradicional cena navideña. Bajo esa aparente calma laten tensiones acumuladas durante años.Graciela, la madre, trata de controlar cada detalle de la velada mientras oculta una noticia que amenaza con cambiarlo todo. Sus hijas, Lena y Silvia, afrontan sus propios conflictos personales, mientras Tony, marido de Lena, esconde una traición moral que terminará precipitando el derrumbe familiar.

Lejos de utilizar el año 2001 como un mero ejercicio de nostalgia, Vega considera que aquel momento histórico mantiene una estrecha conexión con la actualidad. “Era un año bisagra. Había una sensación de comienzo, de siglo nuevo, de futuro, pero también de mucha fragilidad. Mirar hacia ese momento no es una operación nostálgica, es una forma de mirarnos también a nosotros mismos porque hoy seguimos viviendo tiempos muy convulsos e inestables”, sostiene Vega.

El peso de lo que nunca se dice

Uno de los ejes centrales de ‘Sobremesa’ gira alrededor de los silencios familiares. No tanto sobre el secreto en sí mismo como sobre los mecanismos que permiten ocultarlo durante años. “A mí me interesa mucho más lo que se construye alrededor del secreto que el secreto mismo. Cómo se organiza una familia para no nombrar algo, cómo una casa entera se acomoda alrededor de una mentira o cómo uno cree que está protegiendo a los demás cuando en realidad también los está condenando”. El director considera que esa incapacidad para verbalizar los conflictos sigue siendo una de las grandes cuestiones de nuestro tiempo. “Nos enseñan a sostener, a aguantar y a hacer como que no pasa nada, pero no tanto a decir lo que nos ocurre. Entonces todo eso termina saliendo por otros lugares: por el cuerpo, por la violencia, por el sarcasmo o por el silencio”, reflexiona. “La palabra no arregla todo, pero sí abre una puerta”.

La memoria ocupa igualmente un lugar protagonista en la propuesta. Según Vega, la obra explora cómo una misma historia puede ser reconstruida de maneras muy distintas dependiendo de quién la recuerde. “La memoria no es una fotografía fija. Está atravesada por lo que somos, por lo que nos duele y por lo que necesitamos creer. Una misma historia familiar puede existir de maneras completamente diferentes según quién la cuente”.

Una dramaturgia construida desde tres miradas

El texto de ‘Sobremesa’ ha sido concebido por tres dramaturgas: Irma Correa, Gemma Quintana y Ruth Sánchez. La decisión, impulsada por el propio Mario Vega, responde a una búsqueda consciente de pluralidad. “Me interesaba reunir tres voces con personalidad y sensibilidades distintas para abordar una historia de esta complejidad emocional. Una obra que habla de versiones, de memoria y de distintos puntos de vista me parecía que debía nacer también desde una pluralidad de miradas”.

‘Sobremesa’ supone la novena producción del Laboratorio Galdós internacional, proyecto impulsado por unahoramenos y la Fundación Auditorio y Teatro  en 2018 y convertido con el paso de los años en una de las iniciativas de investigación escénica más estables del panorama teatral canario. Tras títulos como ‘Ana, también a nosotros nos llevará el olvido’, ‘El crimen de la calle Fuencarral’, ‘El último viaje de Galdós’, ‘Clara y el abismo’, ‘Patriotas’, ‘Protocolo del quebranto’ o ‘Bar La Resistencia’y ‘Sahara. La barca del desierto’, Mario considera que el Laboratorio ha logrado consolidar una identidad propia. “No se ha quedado en una marca. Se ha convertido en una manera de hacer. En un espacio donde investigar, arriesgar, cruzar lenguajes y dialogar con el presente”, afirma. En ese sentido, cree que ‘Sobremesa’ aporta una nueva dimensión al proyecto: una apuesta por explorar los grandes conflictos desde la intimidad. “En otras producciones el contexto histórico o social aparecía de manera más evidente. Aquí todo eso sigue estando, pero condensado en una casa, en una mesa y en cuatro cuerpos”.

La puesta en escena cuenta con las interpretaciones de Griselda Ponce, Marta Viera, Saray Castro y Rubén Darío, un elenco que, según el director, ha sido fundamental para dotar de verdad y profundidad a los personajes. “Son intérpretes que no se conforman con ilustrar una situación, sino que la atraviesan. Y eso era esencial en una obra donde conviven constantemente el humor, la tensión, la ternura y el dolor”. A este elenco  se le suma el vestuario de Mónica Florensa, iluminación de Eduardo Vizuete y espacio sonoro de Héctor Muñoz

Cuando el telón caiga, Mario Vega tiene claro cuál sería el mejor desenlace posible. “Me gustaría que el público saliera con ganas de hablar de verdad. No solo de la función, sino de sus propias familias, de sus propios silencios y de las cosas que nunca se dijeron”.

Más noticias