El Auditorio Alfredo Kraus acoge un concierto solidario que reivindica la música como refugio frente a la violencia en Honduras
La Orquesta Universitaria Maestro Valle de la ULPGC, bajo la dirección de José Brito interpretará ‘Mondmuziko - Músicas para la paz’ el domingo, 24 de mayo a las 19:00 horas. Un viaje por el mundo para todos los públicos: desde Europa, Latinoamérica y África. Las entradas tienen un precio único de 10 euros y su recaudación irá destinada a conservar el proyecto músico-social de Barrios Orquestados en Honduras
La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, con la Orquesta Universitaria Maestro Valle, la Fundación Auditorio y Teatro de Las Palmas de Gran Canaria y la Asociación Cultural Orquesta Clásica Bela Bartok, presentan el espectáculo solidario “Mondmuziko – Músicas para la paz”. El concierto será el domingo 24 de mayo a las 19:00 horas en el Auditorio Alfredo Kraus, con el objetivo de recaudar fondos para garantizar la continuidad del proyecto músico-social Barrios Orquestados en Honduras. La cita coincide con un momento decisivo para la iniciativa internacional, después de que la cofundadora de Barrios Orquestados en Canarias, Laura Brito, haya aterrizado recientemente en Tegucigalpa, donde permanecerá durante dos meses para fortalecer el funcionamiento del programa.
La presentación del concierto, celebrada hoy en el Auditorio Alfredo Kraus, estuvo marcada por el testimonio de Gina Waleska Paz, ex alumna de Barrios Orquestados Honduras, quien puso voz a la realidad que viven cientos de niños y niñas en los asentamientos situados a las afueras de Tegucigalpa, donde el proyecto desarrolla actualmente su actividad educativa. Criada en un entorno atravesado por la violencia, las pandillas y la falta de oportunidades, Gina recordó cómo la llegada de la música transformó su vida y la de muchos menores del asentamiento. “Viniendo de un sitio con tan pocas oportunidades y conviviendo con las pandillas y las maras, el proyecto nos dio una línea de esperanza y libertad”, expresó emocionada durante la rueda de prensa. La actual integrante del coro participativo Orfeón Tagoror explicó que Barrios Orquestados se convirtió para muchos niños y niñas en un espacio donde escapar temporalmente de la violencia cotidiana y encontrar un lugar seguro donde crecer. “La música nos permitía desconectar de la violencia y de la desesperanza que muchas veces se vive en casa”, afirmó.
Durante su intervención, Gina relató escenas de su infancia vinculadas al proyecto que todavía conserva con nitidez. “Recuerdo levantarme por las mañanas y ponerme con el violín, afinar 80 violines y ver cómo los niños llegaban felices para coger sus instrumentos. Les cambiaba la manera de ser, la manera de estar”, recordó. “A veces no tenemos ganas de seguir con la vida, porque es muy difícil”, confesó, defendiendo el papel de la música como refugio emocional y espacio de protección para la infancia.
El programa musical de “Mondmuziko – Músicas para la paz” recorrerá distintas tradiciones sonoras del mundo, desde la región de Transilvania con Danzas rumanas del húngaro Béla Bartók, inspiradas en melodías populares del este europeo, hasta el sur latinoamericano de Argentina con una versión sinfónica de Alfonsina y el mar, junto a la solista mezzosoprano Celia Jiménez, uno de los grandes clásicos versionados por innumerables artistas como Rosalía o Natalia Lafourcade. El repertorio incluirá además piezas que evocan paisajes, como La comparsa del compositor cubano Ernesto Lecuona, o la obra contemporánea Fantasía sobre Mali, del joven compositor grancanario Carlos Vega, junto a composiciones vinculadas al territorio insular como Gran Canaria, de Manuel Melián, configurando así un viaje musical que simboliza la unión entre pueblos a través de la música.
Sobre el escenario participará la Orquesta Universitaria Maestro Valle bajo la dirección de José Brito, junto al estreno del coro participativo Orfeón Tagoror, dirigido por Héctor de Armas, que apostará por una potente puesta en escena visual. Tanto músicos como coristas se vestirán de blanco e invitan al público asistente a sumarse a esta iniciativa simbólica vinculada al mensaje de paz del concierto.
La orquesta está formada por 60 músicos: miembros de la comunidad educativa de la ULPGC, alumnado beneficiario de Barrios Orquestados, docentes del proyecto, estudiantes del conservatorio e instrumentistas que se prestan cada año a la causa de esta iniciativa en Honduras. El debut del Orfeón Tagoror representa una de las principales novedades de esta edición. El coro está formado por familiares del alumnado de Barrios Orquestados y coristas asiduos a proyectos corales participativos, en una apuesta por abrir espacios de colaboración ciudadana y fortalecer el sentimiento de comunidad a través del canto colectivo.
Entradas solidarias y fila cero
Las entradas tienen un precio único de 10 euros. Se ha habilitado una fila cero solidaria destinada a quienes deseen realizar donativos para apoyar el proyecto músico-social en Honduras, aunque estas aportaciones no incluyen acceso al concierto. Toda la recaudación se destinará a garantizar la continuidad del proyecto de Barrios Orquestados en Honduras.
La música frente a la inseguridad en Honduras
El proyecto músico-social de Barrios Orquestados, impulsado por José Brito y Laura Brito, nació en Canarias y se implantó en Honduras hace ocho años para trasladar su modelo educativo a un asentamiento a las afueras de Tegucigalpa, donde miles de familias viven en condiciones de inseguridad y con graves carencias de servicios básicos.
En este contexto, la música se ha consolidado como una alternativa para reducir factores de riesgo social, como el absentismo escolar o el embarazo prematuro, mediante formación gratuita y el préstamo de instrumentos; actualmente, el proyecto cuenta con una sede en activo, tres docentes y 120 niños y niñas organizados en cuatro formaciones orquestales y el coro, mientras su fundadora permanece en el país para acompañar el desarrollo de la actividad sobre el terreno.
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